El chakra del sacro El chakra segundo o del sacro se denomina Svadhisthana, que en sánscrito quiere decir “dulzura” y se lo asocia con las cosas que dan placer o “endulzan” la vida: el placer, la sexualidad, la nutrición, el movimiento y el cambio. Se lo representa como un loto de seis pétalos que contiene en su interior un círculo blanco que simboliza al agua y una Luna azul claro en cuarto creciente, dentro de la cual hay un makara, cuya cola de pez se encuentra enroscada como si fuera una Kundalini. Esta criatura simboliza las pasiones y los deseos sexuales que sólo son peligrosos cuando se los ignora o reprime. El agua representa los fluidos de la zona del sacro, correspondientes a la vejiga, el sistema circulatorio y los órganos sexuales y reproductores. La Luna remite a la energía creativa que ayuda al ser humano a elevarse espiritualmente. Este centro de energía vibra con el color naranja y está situado en el abdomen inferior, entre el ombligo y los genitales; por su proximidad con los órganos reproductores femeninos se lo relaciona con la nutrición, la receptividad y las emociones. El chakra Svadhisthana conduce desde la existencia básica representada por el chakra Mudhalara hacia lo que hace que la vida merezca ser vivida. Existe en él una cierta dualidad: la Luna, al estar en cuarto creciente, posee luz pero también oscuridad; lo primitivo y a la vez sublime del deseo sexual cuando, acompañado por el amor, eleva a los integrantes de la pareja. Las partes del cuerpo asociadas con el chakra del sacro son los órganos sexuales, la vejiga, el sistema circulatorio, la próstata y el útero. Las disfunciones físicas que tienen relación con el chakra del sacro son la impotencia, la frigidez, los problemas de vejiga y de próstata y el dolor en la parte baja de la espalda. Y las disfunciones emocionales: el impulso sexual desequilibrado, la inestabilidad y la sensación de aislamiento. Este chakra desarrolla los temas del primero o de la raíz acerca de la responsabilidad y la expresión personales. Sus arquetipos son el Soberano y el Mártir, o sea la polaridad del placer y la realización, o del sufrimiento y el sacrificio. • El Soberano permite que las cosas buenas formen parte de su vida cotidiana, además es capaz de encontrar en cada desafío oportunidades positivas para su crecimiento y desarrollo. Para él la vida está llena de cosas buenas dignas de ser vividas. • El Mártir está resignado a vivir una existencia plena de sufrimiento porque, en su interior, piensa que no merece otra cosa. Además, debido a su postura, gime y llora pero sin hacer el más mínimo esfuerzo para mejorar su situación. |
| Cristales relacionados con este chakra La asociación con la gama de color que le corresponde al chakra del sacro es bastante imprecisa. Hay quienes lo relacionan con los brillos plateados y pálidos de la adularia, o los tonos dorados y ámbar del topacio, del citrin y de la coralina. Por lo tanto, las piedras que corresponden al chakra del sacro son el citrino, la cornalina, el cuarzo rutilado, la adularia y el topacio dorado. Todos ellos mejoran la estabilidad emocional, la expresión creativa y las experiencias placenteras ligadas con la nutrición, la sexualidad y el movimiento y el cambio. |
El chakra raíz Energizando la conciencia, Brahma se hizo masa; así nació la materia Y de esta materia la Vida, la Mente y los mundos. Mundaka Upanishad 1.1.8 Los chakras son centros metafísicos de energía que el antiguo sistema curativo hindú sitúa en siete centros importantes a lo largo del cuerpo. Simbolizan la conexión entre lo físico y lo espiritual. Su equilibrio es sinónimo de salud; cuando dicho equilibrio se rompe, puede manifestarse a través de diversos problemas mentales, emocionales o fisiológicos. Como son parte de nuestro ser, es sumamente importante llegar a conocerlos. Como dijimos en nuestra nota anterior de esta misma sección, el hombre posee un cuerpo pránico o energético constituido por una tupidísima red de canales –o nadis-- por los cuales circula la energía y un cierto número de centros de acumulación, transformación y redistribución de la energía llamados chakras (ruedas) o padmas (lotos). Su forma es circular y están en continuo movimiento. Los chakras, en su papel de transformadores de energía pránica, se encargan de convertirla en energía psíquica y fisiológica. En el rol de distribuidores, regulan su empleo por medio de nadis, a la vez que abren al ser humano o microcosmos hacia los correspondientes niveles del mundo cósmico o macrocosmos. El nombre sánscrito del primer chakra es Muladhara, que significa "raíz" o "soporte", y se representa como una flor de loto de cuatro pétalos que envuelve un triángulo con la punta hacia abajo, dentro de un cuadrado. El elemento tierra está representado por este cuadrado, o yantra, mientras que el triángulo invertido denota el movimiento descendente de la energía, que nos mantiene enraizados en el suelo, relacionándonos con la gravedad y con la existencia material. Los cuatro pétalos del loto simbolizan los cuatro elementos existentes en la naturaleza. La deidad que se asocia con este centro es Ghanesa, el dios de la cabeza de elefante que los hindúes creen que nos ayuda a superar todos los obstáculos. El chakra Muladhara se encuentra localizado en la base de la columna vertebral, entre el ano y los genitales. De acuerdo a la tradición hindú, Kundalini (la diosa serpiente, representada a menudo como enroscada) se halla alojada en este chakra y de ahí asciende a través de otros centros de energía, despertándolos de uno en uno, hasta llegar a la coronilla, que es cuando se logra la "iluminación". El chakra de la raíz se ocupa de las necesidades físicas y de la supervivencia básica del ser humano. Dentro del conjunto de los chakras, tiene la tasa vibratoria inferior y está vinculado con el color rojo. Las partes del cuerpo asociadas a este chakra son los huesos, la estructura ósea y las glándulas suprarrenales. Uno de los problemas de salud que tienen que ver con el chakra de la raíz es la osteoporosis; y entre otras disfunciones a nivel emocional, el letargo mental, el "vértigo", la mente descentrada, la inquietud, la dificultad para lograr objetivos. Los arquetipos asociados con este centro de energía son el de la Madre Tierra y el de la Víctima, representando ambos las dos caras de la misma moneda: la faz positiva y la negativa. • La Víctima es vulnerable; está llena de necesidades y carece de raíces. Supone que es incapaz de manejar cualquier tipo de situaciones y que los demás son los responsables de todo lo que les sucede. • La Madre Tierra está relacionada con la nutrición, la atención y el amor incondicional. Si esos cuidados y ese amor lo empleamos también con nosotros mismos, nos convertiremos en personas gratas y seguras. |
| Cristales relacionados Las piedras que corresponden al chakra de la raíz son el heliotropo, el ágata, el cuarzo ahumado, el ojo del tigre y los hematites. |
| Manipura El chakra del plexo solar “El chakra Manipura es como el sol de la mañana. Meditando sobre él con la vista fija en la punta de la nariz podríamos mover el mundo.” Gorakshashatakam, siglo X El nombre sánscrito del tercer chakra es Manipura, “gema brillante”. El símbolo hindú de Manipura es el loto de diez pétalos que posee en su interior un triángulo invertido rodeado por tres cruces esvásticas que simbolizan el fuego. A menudo también se representa con un cordero. Está vinculado a Agni, el dios del fuego: un elemento poderoso que transforma al metal en objetos útiles o de gran belleza. Se relaciona a este centro de energía con el poder y la fuerza de voluntad que tiene que ver con la transformación del ser. Es el poder que reconoce las diferencias, pero que transciende los desafíos de la polaridad, relacionados con el chakra segundo o del sacro, para obtener un nuevo punto de equilibrio. El tercer centro resuena con el color amarillo y está ubicado entre el ombligo y la base del esternón. Las partes del cuerpo asociadas a él son los órganos que forman el sistema digestivo y los músculos. Los problemas de salud más frecuentes tienen que ver con las úlceras de estómago, la fatiga crónica, los problemas digestivos, las alergias y la diabetes. Y las disfunciones emocionales: quien sufre problemas en este chakra necesita tener el control sobre todo, es hipersensible a las críticas, padece tendencias adictivas, reacciona con agresividad y sufre de baja autoestima. Mediante el fortalecimiento y estímulo del plexo solar se puede alcanzar un estado en el cual se eliminan los miedos a las críticas y al rechazo de los demás y se puede fortalecer la propia identidad, para tener la capacidad de enfrentar cualquier problema. La comida tiene propiedades vibracionales básicas por encima y más allá de su valor como alimento. Estas cualidades tienen ciertas correspondencias aproximadas con los distintos niveles chákricos. Por ejemplo, las féculas están relacionadas con este chakra. Como están destinadas a la conversión en energía, se las vincula con el fuego, el elemento de Manipura. El harina de cereales integrales se asimila mejor que las harinas refinadas. La adicción a nutrientes “energéticos” de efecto rápido como los azúcares simples revelan un desequilibrio del chakra del plexo solar. Mientras que los primeros chakras tenían que ver con nuestras relaciones hacia los demás, el tercer chakra tiene relación con nuestra autoestima y nuestro poder personal. Sus arquetipos son el Guerrero Espiritual y el Esclavo del Trabajo. • El poder del Guerrero Espiritual está en la fuerza interior, atemperada por la creencia de que la guía de sus actos está dada por un Ser Superior. Esta fuerza aparece con mayor intensidad cuando se enfrenta a desafíos difíciles de sortear. • El Esclavo del Trabajo depende del reconocimiento y de la aprobación de los demás, ya que ve en los otros las capacidades y el poder que desearía tener, sin ser consciente de que él también los posee. Algunos Esclavos del Trabajo tienen un Guerrero Espiritual esperando el momento de hacerse notar. |
| Cristales relacionados con este chakra La metáfora del Sol y su relación con el poder del plexo solar hacen que se relacione a Manipura con el color amarillo. Por lo tanto, las piedras que corresponden a este centro de energía son el citrino amarillo, la calcita, la piedra solar y la malaquita. utilizado sobre el plexo solar, este cristal mejora la autoconfianza y contribuye a superar la atracción hacia las sustancias adictivas. Dentro del plano físico, es beneficioso para los problemas digestivos. se dice que la calcita intensifica la energía de este chakra, ayudando a eliminar cualquier posible bloqueo. En el plano físico, es excelente para los problemas relacionados con disfunciones del páncreas, los riñones o el bazo. es útil para reducir la tensión del estómago y para el alivio de las úlceras. cristal verde con unas vetas muy características, si se lo coloca sobre el corazón, favorece la compasión necesaria para asegurarse de no dar un fin equivocado al poder personal. |


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