Poniendo el cuerpo
¿Somos hombres ... o payasos?
Ivan Alonso.
Una de las escenas que mas me ha impresionado tiene lugar en la pelicula Braveheart (Corazón Valiente). Cerca del final William Wallace es apresado y torturado salvajemente para que se someta a la voluntad del rey. Wallace no se doblega y su último grito es por la libertad de Escocia.
Es un ejemplo extremo del significado de "poner el cuerpo".
En nuestra práctica de consultoría utilizamos frecuentemente la expresión "poner el cuerpo" para referirnos a acciones concretas de alguna persona, por ejemplo:
"El Director puso el cuerpo al momento de justificar los recursos adicionales requeridos"
O en caso contrario: "No dijo nada en el momento más importante ... no puso el cuerpo por el equipo".
Poner el cuerpo tiene que ver con atreverse a apoyar una idea o una postura, sabiendo que puede haber consecuencias. Se trata de interceder para soportar, reforzar y comprometerse con ideas, principios o acciones, propias o de otros.
En el mundo empresarial toca muchas veces meter el cuerpo y aunque es poco probable que las consecuencias sean similares a las que padeció William Wallace, sorprende la cantidad de veces que optamos por "quedarnos callados".
Meter el cuerpo no es una característica única de los líderes, pero el liderazgo la requiere, y puede tener varias formas desde atreverse a opinar aún cuando otros no estén de acuerdo, comprometerse con lo que se dice, actuar en nombre de otros ... la lista puede ser muy larga.
Poner el cuerpo es comprometerse y actuar consecuentemente.
Como diría mi estimado Iván Alonso: a fin de cuentas, ¿somos hombres o payasos?.
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